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Sufrimiento Innecesario
Por Apóstol Bunda Chibwe

“Dios, el Creador Eterno, llora por los pobres, los desplazados, los maltratados, y los enfermos del mundo debido a su sufrimiento innecesario. Tales condiciones no son la voluntad de Dios. Abran sus oídos para escuchar la suplica de madres y padres en todas las naciones quienes desesperadamente buscan un futuro de esperanza para sus niños. No se aparten de ellos. Porque en su bienestar reside el bienestar de ustedes”. —Doctrina y Pactos 163:4a


Cada día es un milagro para muchos pueblos del mundo. Como dice un autor, ellos “viven y bailan en un tiempo extraordinariamente oscuro”. Enfermedades incurables, injusticia, guerras étnicas que devastan y se llevan las últimas esperanzas de muchas sociedades. En lugar de vivir en una comunidad de amor, hay personas que eligen deliberadamente ser más individualistas, competitivos y materialistas.

Las 10 primeras Crisis más Críticas

• Cambio en el clima
• Enfermedades transmisibles
• Conflictos regionales e internacionales
Falta de acceso a la educación
• Inestabilidad financiera
• Gobierno y corrupción
• Desnutrición y hambre
• Migración
• Saneamiento y acceso al agua potable
• Subsidios y barreras comerciales

*Concenso de Copenhagen

En el Consenso de Copenhagen (un estudio de los problemas globales y posibles soluciones) se enumeran 31 problemas críticos que enfrenta la humanidad. Algunos estudiosos han señalado que si el mundo sólo se ocupara de los 10 más críticos, la crisis mundial en cuestión de tiempo, mejoraría dramáticamente las condiciones en todo el mundo y haría sonreír a Dios.

Un factor preocupante es que los humanos primero quieren justificar por qué algunas personas tienen más y de sobra; otras apenas pueden hacerlo; y todavía se enfrentan a un innecesario sufrimiento a causa de la pobreza extrema. Doctrina y Pactos 163:4a señala unas imágenes provocativas y poéticas: un Dios llorando, padres implorando por esperanza, oídos sordos a los sufrimientos, y la ceguera de los ricos a lospobres. ¿Qué es lo que estas imágenes evocan en las almas de un pueblo profético llamado a discernir que es lo más importante?

Este sufrimiento no es la voluntad de Dios. ¿Contradice esto nuestra comprensión del plan de Dios para nosotros y para el mundo? ¿Cuál es el desafío de una iglesia llamada a compartir la paz de Jesucristo? Nuestra teología es mas relevante cuando se escucha a los oprimidos, los pobres y los marginados debido a que esto nos dice lo bien que estamos ministrando.  Deuteronomio 15:11 afirma, “los necesitados no faltarán nunca en la tierra; esta es la razón por la que te mando abrirás tu mano a tus parientes pobres y necesitados en tu nación”. El teólogo James Cone dice que los teólogos de la liberación se ven obligados a escuchar los gritos de la gente que canta, “Deseo saber que se siente ser libre, me gustaría poder romper todas las cadenas que me atan”. El teólogo asiático Kosuku Koyama añade que los oprimidos quieren justicia, no caridad; el rico quiere dar caridad no justicia. En particular, los miembros poderosos de la comunidad quieren dar a los pobres la religión en la que se espera lleven sus quejas. Pero las políticas de Dios no dicen que se deben escuchar los gritos de uno que ha caído y no es capaz de llorar.

photo: June Stephenson

¿Es la voluntad de Dios que la mayoría de los 45 millones de personas en todo el mundo infectados con el VIH/SIDA vivan en los países en vías de desarrollo? ¿Es la voluntad de Dios que las tres cuartas partes de los 3 millones de personas que murieron de SIDA en 2004 eran de África Subsahariana? ¿Por qué las mujeres, los hombres y los niños de una profunda pobreza deberían ahora enfrentar la devastación que viene cuando el VIH/SIDA se apodera de su comunidad? ¿Por que deberían de morir miles de personas de malaria cada año en el mundo en desarrollo? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

La Sección 163:4a llama a un pueblo profético estar a la vanguardia de la creación en un mundo de gozo, esperanza, amor y paz. Es tan cierto hoy como en los días de la liberación de Egipto (Éxodo 15-17) y en los días de los antiguos profetas (Jeremías 15:19 y 29:6–8; e Isaías 58:5–10). Esto significa que tomamos la iniciativa de transformar el mundo, un sacrificio muy grande, y que Dios sabe profundamente cuando el valor y la dignidad de la persona están en juego. Un pueblo profético firme en un principio en el mundo real para experimentar la tristeza y a menudo, difícil de alcanzar la alegría de la vida. Guíen a otro a buscar lo Divino para afrontar el desafío socioeconómico, político-cultural y las tendencias religiosas controladas por unas pocas personas en detrimento de muchos.

Numerosos pasajes del Evangelio deben ser entendidos contextualmente en vez de literalmente cuando escuchamos seriamente el consejo en la Sección 163:4a. Lucas 6:20 (“bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”) y Lucas 18:25 (“es mas fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico en el reino de los cielos”) son sólo dos ejemplos. Dios llora por el sufrimiento innecesario de las personas cuando experimentan condiciones que no son la voluntad de Dios. Dios llora porque, como dijo Martin Luther King Jr., “la injusticia en un lugar es una amenaza a la justicia en todas partes”.

En África, el llanto no es sólo una manera de desligarse del dolor, sino también una expresión de pérdida de la esperanza y la voluntad de confesar y corregir los daños que se han hecho hasta que se encuentre la salvación. Creo que James Cone tiene razón al interpretar la salvación como “liberación de la esclavitud” y en consecuencia con el enfoque bíblico. Aquellas personas que necesitan la salvación son los que han sido amenazados u oprimidos. Su salvación consiste en el rescate del peligro, la tiranía, o peligro inminente. Esto es lo que veo, el llanto de Dios nos recuerda qué hacer cuando los sufrimientos innecesarios prevalecen en el mundo.

En las sociedades Africanas una “…viuda se percibe como un tabú a maridos vivos y otros varones. Ella está sujeta a la impotencia, la pena, el abandono, el desprecio, la sospecha de traición, o la falta de un buen cuidado. Ella es percibida como una amenaza para otras relaciones de parejas o sospecha de una vida en adulterio. Ella es, pues una descuidada y abandonada mujer solitaria”.

Durante siglos los africanos han visto el cristianismo como una herramienta para provocar, aplastar, humillar, conquistar, dominar, imponer, y explotar el mundo en desarrollo por el llamado mundo desarrollado. En el nombre de la religión, el conquistado tuvo que aprender acerca de sus conquistadores para su propia supervivencia. Los conquistadores necesitan sólo conocer para controlar y explotar al conquistado.

El reto en la Sección 163:4a incluye la renovación de nuestro entendimiento de Dios. La Iglesia trabaja en un escenario político en donde los cristianos lucharan cuerpo a cuerpo con la política, donde su fe necesariamente morirá y será resucitada. “En este Nuevo Mundo tenemos que aprender de nuevo a llamar a Dios y confesar a Cristo, para creer y ser la iglesia, para orar y recibir el sacramento, ser santos y con gran emoción esperar la vida eterna”. Este es el consuelo de Dios cuyo corazón esta preocupado por la increíble miseria del pobre y desplazado.

La Sección 163 me ayuda a comprender a Job, quien después de la muerte de sus hijos dijo, “Desnudo vine de mi madre, desnudo volveré. Jehová Dio, Jehová ha quitado. Bendito sea el nombre de Jehová” (Job 1:19–21). En Marcos Jesús le dice a sus discípulos “los pobres siempre estarán con ustedes”. La Sección 163:4a nos alienta a ir mas profundo y estudiar intensamente y recordar también las numerosas escrituras que aconsejan sobre la bondad hacia para el pobre, el indigente, las viudas, y los niños para que ellos también gocen de la bondad de Dios. Miqueas 6:8, en particular, nos recuerda, “…que pide el Señor de ti sino hacer justicia, amar la bondad, y caminar humildemente con Dios”. Gustavo Gutiérrez dice que nuestra relación con Dios se expresa en nuestra relación con los pobres. ¡Esta es una gran enseñanza para nuestras congregaciones!

Al igual que todos los padres del mundo, Rachel lloró amargamente y se negó a ser consolada por la pérdida de sus hijos con el exilio de las tribus del norte (Jeremías 31:15–22 y Mateo 2:18). Los padres siempre buscan la esperanza para sus hijos. No puede haber amor sincero y respeto a los demás sin ser modelos sensibles de trabajo y ocio, viviendo en familia y participando en la comunidad; con padres sin tiempo para si y para sus hijos; y con padres y madres sin aprecio para sus hijos y un ojo en la esperanza del futuro. Los padres tienen gran esperanza para las generaciones futuras, tratando de hacer todo lo posible para asegurar un mejor futuro para sus hijos.

La Sección 163:4a se refleja en Isaías 58:5–10 sobre nuestro llamado para comparar nuestros pensamientos en la adoración a la realidad de nuestras acciones. Como en el tiempo de Isaías, nuestras oraciones demasiadas formales a menudo ocultan nuestro verdadero pensamiento para el beneficio personal. Estamos llamados a saber que la autodegradación, de por si, es vana. Más bien estamos llamados a un servicio de amor y conciencia social para escuchar al solitario, al oprimido, al ignorado y al olvidado. Tenemos que ir mas allá de nosotros mismos a las necesidades del mundo que nos rodea. Ahí es donde vamos a descubrir nuestra luz y nuestra salvación.

La Sección 163:4a también refleja a Jeremías, a menudo presentado como el profeta lloroso. La difícil situación de la gente quebranta el límite de Dios. Estamos, por tanto, llamados a ser revolucionarios y entender que la religión y el discipulado no dependen de la residencia en la tierra de las Américas, África o Asia. Tampoco dependen de la existencia del Templo ni ofrendas de sacrificio, sino en la transformación interna de nuestra “alma” colectiva. Esto conducirá a una real y duradera renovación y levantará en nosotros el deseo ardiente de trabajar por el bien, y la paz de las personas donde vivimos, porque en su bienestar reside nuestro bienestar.

En el bienestar de los pobres reside mi bienestar. Los desafíos proféticos de una Respuesta Generosa de los Discípulos me animan a repasar la administració dentro del contexto de la cultura Africana de dar y de hospitalidad. Ben Chikazaza (un autor en África) dice, “el dar está en la raíz de la cultura Africana”.¡Esto me ayuda entender que no puedo llegar al cielo por mi cuenta!

El adoptar el lugar de los pobres es nuestro primer hecho de solidaridad con ellos. Esto nos obliga a unirnos con ellos al margen de la sociedad, hagan sus preguntas nuestra prioridad y honestamente afronten los desafíos. Sé que esto no es una tarea fácil, ya que ello va en contra de nuestro racismo cultural, intereses propios, y muchas tendencias políticas. Pero Dios nunca ha llamado a la iglesia a tareas fáciles. Lo que el mundo considera imposible apropiadamente pertenece a la iglesia. Seguramente Dios llora por el sufrimiento innecesario de la gente porque las condiciones no son la voluntad de Dios.